Más de dos mil 700 familias nicaragüenses recibieron los beneficios del programa de construcción de viviendas que impulsa el gobierno para favorecer a sectores en extrema pobreza, informaron hoy fuentes del sector.
Judith Silva, directora del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), consideró que ese proyecto aúna voluntades de instituciones diversas y se extiende por el país como una de las actuales realizaciones de mayor impacto social.
Apuntó que esas casas no incluyen a esta capital, donde está en marcha una iniciativa especial para restañar daños ocasionados por intensas lluvias y otros fenómenos, con precios justos y créditos para proteger a personas más desfavorecidas y de bajos ingresos.
Esa ampliación en la edificación de casas genera también una notable fuente de empleos y cuenta con la participación de empresas privadas, admitió la directiva.
Silva anunció una feria popular para los próximos días, durante los cuales se darán a conocer los pormenores de este empeño gubernamental como parte de la restitución de derechos básicos a los nicaragüenses.
En entrevista por el canal cuatro de la televisión, la directora del Invur enfatizó en la necesidad del ordenamiento territorial y resaltó la armonía de esos asentamientos con el medio ambiental porque se acompañan de la siembra de árboles y jardines.
Más de 32 millones de dólares respaldan este esfuerzo para otorgar subsidios y créditos a esas familias en búsqueda de adquirir o mejorar viviendas y en un plazo de tres años el propósito es reparar unos cuatro mil inmuebles y edificar una cifra similar.
Los montos de los subsidios rondan los dos mil 500 dólares por núcleo familiar y de los créditos los mil 500.
Las nuevas comunidades y otras beneficiadas por el programa contarán también con mejorías en los sistemas de iluminación, electricidad, vialidad, abastecimiento de agua y drenajes.










